Erase que se era una princesa, sin cabellos de oro ni boca de fresa, pero princesa, de un cuento infinito tal vez, que vivía en su reino verde, verde como el trigo verde.
Debido a los bajos precios de su tan apreciada compañía aérea decidió salir de su mundo de baldosas amarillas y visitar otro lugar. Pero era una princesa, y no podía viajar sola. Su padre ordenó por tanto k seis encantadores muchachos le acompañaran en la aventura. Como buenos protectores vinieron a buscarla a las puertas de su palacio. La carroza no estaba tirada por caballos reales pero no le disgustó ni mucho menos, ¿k princesa no desea viajar en el maletero de un coche con pieles de reno para ir más protegida? Iba a ser la envidia de todos los reinos.

Pero como todas las historias, al menos las más bellas, la suya por supuesto también empezó a desvariar. Los encantadores muchachos tenían un lado k ella desconocía, el lado oscuro. La princesa se encontró en un reino distinto al que ella conocía , donde los muchachos, a partir de ahora llamados barbaros hablaban un extraño lenguaje sobre comunidades, agujeros, troles...se alimentaban de una forma peculiar y de manera continuada y además emitían sonidos extraños tanto de noche como de día.
Seis barbaros cada uno en su papel, cada uno con una misión propia .Bien sea llevarle por el buen camino (véase bárbaro macho alfa), protegerle de palomas y demás pajarracos (véase bárbaro cobra man),descubrirle sus poderes ocultos (véase bárbaro super hero),poner a prueba sus extra bonus de paciencia (véase Aragon el rey de los barbaros), invitarle a probar todo tipo de alimentos k venden en puestos ambulantes(véase bárbaro estomago insaciable) y por ultimo véase bárbaro nachito gestitos encargado de llevarle sana y salva a su reino.
Cuando se disponía a volver a palacio se dio cuenta de que durante todo el viaje había olvidado ponerse su corona, tal vez por eso los barbaros no se habían dado cuenta muchas veces de que ella estaba allí. O eso quería creer, puesto k su mente ahora ya más acostumbrada a los barbaros no podía imaginarse cómo se comportarían cuando ella no estaba presente. Como señal de lealtad a su princesa consiguieron una corona, que como no, era del BURGER KING.Y entonces la princesa fue feliz y despegó voló y aterrizó con corona, ahora sí, volvía a estar en casa.
Tras tres días la princesa ya no se asusta, incluso ha soltado de su boca alguna k otra palabra del lenguaje de los barbaros. Además consiguieron algo más increíble todavía, k la princesa no gastara ni un euro en shopping, k viese un Zara y no le entraran ni tentaciones de entrar.
Y colorin colorado la princesa ha cambiado…pero no comieron perdices sino pollos,pollos fucsias, en concreto uno llamado Prudencio...
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